viernes, 12 de octubre de 2007

Mocos, cera y amistad


Hoy, jueves 18 de Julio de 2007, Juan, uno de mis mejores amigos llegó a casa...eso si tarde, se retrasó unos 45 minutos, la comida se enfrió, Juan se fastidió, yo me enfadé con Juan por su demora, en detalles que hacen la amistad.
Hacía tiempo que, la montaña - siempre pienso en decirle y jamás le digo- no sufría mi apremiante amistad de cerca...
Ni bien terminamos el almuerzo, nos propusimos olvidar el mal momento... Bajamos las escaleras, llegamos al sótano, "pusimos" la mesa y a devorar el deporte en miniatura... ping-pong-ping-pong hacía el pequeño globo terráqueo anaranjado, golpeando una y otra vez contra el caucho frío de las paletas... la intensidad del juego aumentaba; el frío del sótano se escabullía entre los azulejos del suelo y el calor se adueñaba del lugar. no sé, si aquella Aconcagua de amistad y cariño había sentido lo mismo, pero a mi me recorría un arduo sentimiento de alegría que sólo se asemejaba a las tardes disfrutadas en aquella casa de Beccar, ubicada en la calle Isabel la la Católica. Sentía que mi rostro no encontraba lugar para tanta algarabía.
Mi cuerpo enardecido, no se asqueaba del calor de la amistad y entre punto y punto, festejo y festejo, el sol seguía su recorrido de Este a Oeste.
Unas dos horas pasaron para que se hiciera presente en el lugar Francisco. Fran de 20 años, de piel nívea, rasgos marcados, de ojos enormes y desorbitados (quizá creados y pensados por los genes de sus padres para que de pequeño, pudiera desarrollar una habilidad sin igual para los juegos de consola... quien sabe... quizá también para alguna otra cosa... yo personalmente prefiero pensar como dice una célebre frase que " los ojos son las ventanas del alma"...) puso a nuestra disposición todo un repertorio inacabable de humoradas con la condición necesaria de mutuo intercambio...
Entre chistes, risas y sonrisas llegó la noche; Nacho, otro de los fieles y devotos de esta amistad, no llegaba... Fran se iba, mientras Juan decía: "la cera de las orejas, es como los mocos de la nariz..."
Todavía me pregunto "¿qué tendrá la cera que no se "suena" y que tendrán los mocos que mucha gente dice "me los como?"

Firme como la piedra



Pedro viajó aproximadamente 9 meses y medio; no quería regresar de donde nunca había partido... seguramente por el miedo a la reacción de sus padres. Su padre perseverante, digno de una pericia y agilidad pocas veces vista en asuntos cotidianos, acompañaba siempre, en todo momento y experimentaba en muchas ocasiones, los suntuosos sentimientos que se proliferaban en el alma de su mujer... ella en cambio ávida de miedo e incertidumbre, se transformaba, día tras día para enamorarse de aquella incertidumbre y desconocimiento que tanto miedo le producía... pero firme, siempre firme a los embates anímicos. Su relación se construía a partir de la sobre-determinación afectiva, el complemento amoroso de uno hacia el otro, terminaba por plasmarse en ambos.
Quizá por el miedo y la incertidumbre Pedro se retrasó unos días, quizá aquel sentimiento de miedo y sorpresa le tocaba ahora en lo más profundo de su ser... y por esta razón su viaje cósmico les serviría a ellos para adentrarse en el bosque de sorpresas que su llegada producía... ahora el jovencito comprendía que -como la muerte en la agonía- su arribo sería el único remedio para aquella inescrutable incertidumbre.
Aquel día la ciudad se vestía de blanco y abrigaba armoniosa y sosegadamente su presencia. Aquel día tempestuoso, de nubes y nieve que no dejaban ver las estrellas... esas estrellas que Pedro había recorrido y conocido de forma intensa. Aquel día había elegido Pedro para comenzar un nuevo viaje... Decidido finalmente, aquella madrugada eternáuntica aterrizaba en los brazos de ella y bajo la cálida mirada de él, el pequeño comenzaba aquella ardua aventura, aquel extenso viaje, el de la vida...

Ser digno de ser



¡Maldito sea el momento en que decidí pasar el resto de mi vida con él! Es que en verdad hace diez años cuando lo conocí, era el mejor trapecista chino del momento... y yo justamente lo conocía gracias a su gran destreza y concentración arriba de aquellas tensas y angostas cuerdas, que parecían indestructibles... Pero algo falló, y fue justamente aquella maldita cuerda impregnada de óxido la que hizo que Guan Zse cayera al piso impactando su espalda contra la arena...
Ahhhhh pobre infeliz, si lo vieran devorar, sí devorar, pues ya no come, devora cual fiera voraz. No le importan ya las tradiciones, nuestras costumbres, nada... Ha cambiado sus palillos por sus manos que parecen transformarse en enormes garras vacías de toda delicadeza. Y es que el accidente pareciera haberlo inhabilitado de por vida...
El pobre ha huido de sus cabales. Todo es amorfo y desequilibrado en Guan: los estruendosos estallidos que produce por la mañana con las bolsas, sus desgarradores alaridos por las tardes, o sus espásticos movimientos al deslizarse por el suelo durante las noches. Balbucea sin distinguir división alguna entre palabra y palabra... entona extensos e incomprensibles parlamentos, dignos de nadie.
Mis caricias parecen no alcanzarle, contrariamente lo alteran aún más. Cualquier pequeñez vale para dejar fluir sus cúmulos de ira. Temeraria ira. Y prosigue así con sus balbuceos gritando a los vientos desaforadamente; completamente fuera de sí.
Lo único que logra doblegar su ira y apaciguar su ánimo es cierta música occidental sin sentido, monótona y aburrida. Un grupo llamado “Los Escarabajos” son los dueños de su paz...

jueves, 11 de octubre de 2007

La argentinidad al palo


Sintió el leve susurro de una fría y húmeda brisa... Aspiró desmesuradamente por última vez y su cuerpo extasiado, cayó pesadamente sobre el suelo de aquel gigantesco salón...
Carlos Robira tenía 46 años y nada por delante; regresaba como cada día desde hacía 27 años de luchar... de luchar contra un sistema que no le abría paso a su dignidad.
Una vez al año, durante los primeros días de Abril, Carlos sentía el frío abrazo de la muerte... sentía morirse en vida. Sin embargo aquella torturante sensación menguaba gradualmente. Dos meses más tarde, durante el mes de Junio crecía en él un intrépido ímpetu por hacer de su vida, una vida normal y corriente como la de cualquier hombre de su edad. Pero la desilusión se tornaba inevitable, sin dignidad y sin reconocimiento regresaba por las noches, a aquel enorme galpón donde un plato de comida y "la 649", su cama, le daban la "bienvenida"...
Como aquella noche del 1982, regresaba cada noche en aquel ómnibus de traumas. La clara, trémula y tétrica luz iluminaba el ensordecedor silencio y la soledad iluminaba la desilusión de ser recibido simplemente por nadie. Como aquella pálida noche de Junio regresaba sin pena ni gloria a ningún lugar. Entonces, era el momento de su dosis, de hacer de aquella noche una noche más; una noche mágicamente blanca. Era el momento de deshacerse del escarmiento que le había tocado vivir y que aún persistía en él.
Carlos Robira tenía 46 años y ya no quería arribar cada noche indiferente, sin pena ni gloria. Aquel joven que tanta crueldad y muerte había presenciado, y que tantas otras vidas había ayudado a salvar, ahora decidía dar su vida por él...











Amistades peligrosas


Cuando entré me di cuenta que nada había cambiado, aquel living amplio, espacioso y lóbrego con esos ventanales de doble hoja de vidrio polarizados, aquel piso oscuro y frío de madera de Grapia, todo estaba igual. En la cocina Kitty, la gata de Juan, lamía el piso apasionadamente, la llamé, pero no había caso, seguía concentrada en su menester. Cerré la puerta de la cocina y el chirrido característico de todas las puertas de la casa. La falta de aceite en ellas, el desesperante goteo de las canillas de los baños, nada parecía haber cambiado.
Estaba agotado, era Viernes y había tenido una semana muy difícil en el trabajo. Mejor dicho había sido una semana igual que todas, salvo por el hecho de que me jugaba mi última carta por un ascenso en la empresa. El lunes sabría si sería el nuevo gerente de Muller and Brinnan Asociation. Pero sabía que lo más probable sería que no, había perdido los archivos del último año y medio de balances y seguramente mi intachable curriculum se mancharía, sin permitir abrirme paso al tan ansiado puesto. Supongo que toda esa tensión sumado a la incómoda competencia por aquel puesto con mi mejor amigo, Juan, me habían agotado. Pero así era, o él o yo, sabíamos que ambos no accederíamos a la gerencia. En la empresa nos manejábamos así, sólo compañeros. "Trabajo es trabajo" decía Juan siempre.
Me dispuse a realizar las dos tareas que se me habían encomendado: darle de comer a la hermosa Kitty y regar su colección de inmóviles y aburridos Potus. En ese mismo orden procedí. Tomé el tarro con el alimento de la gata, lo abrí y eché la comida sobre una hoja de papel, que hacia de plato y se encontraba sobre el piso con algunos restos de comida. Pero Kitty seguía besando el suelo; apenas se impacientó, levantó su cabeza me miró profundamente por unos segundos, agachó nuevamente la cabeza y acto seguido su lengua volvió a tocar el piso. Yo, un tanto molesto por la actitud ingrata de la gata, la llamé, y ella con la cabeza gacha y la cola entre las patas se acercó al plato lentamente y comenzó a comer aquel inmundo y hediondo alimento balanceado.
Primera tarea finalizada, entonces proseguí, me dirigí al sótano donde sedientos me esperaban aquellos inútiles Potus. Bajé con precaución aquella vieja y estrepitosa escalera de pino, encendí las luces, tomé las dos regaderas que se encontraban sobre el lavarropas, las llené y comencé a regar. Luego, como Juan me había indicado, tomé el trapo para limpiar las hojas. Me había dado una buena explicación acerca de porque los Potus necesitan que sus hojas sean limpiadas con agua tibia durante los días de calor y humedad. Yo sólo presté atención a la parte en que me indicaba la acción concreta: limpiar sus hojas con agua tibia.
Regué uno por uno, muy lentamente a los inútiles, puesto que recordé parte de aquella extensa e insípida explicación: "los Potus son plantas que no necesitan mucha agua, pero la poca que necesitan debe echarse muy lentamente, porque tienen raíces de poca absorción".
Terminé de regar y me dirigí a la cocina. Kitty arañaba la puerta, quería salir. Le abrí y corrió directo hacia la pared, saltó hábilmente y se perdió detrás de las ramas de un Sauce.
Levanté el papel, que hacía de plato y tiré los restos de comida nuevamente en el tarro del alimento. Luego me dispuse a tirar en el cesto de basura el papel de la comida, cuando repentinamente mis ojos, desorbitados observaron lo que nunca hubiera imaginado... En negrita, subrayado y en el centro de la hoja decía: "balances del mes de Junio, año 2006, Muller and Brinnan Asociation". No quería dejarme llevar por elucubraciones y especulaciones, así que comencé a revisar los cajones de la casa. Primero los del living luego los de la cocina, y por último los de la habitación, pero nada... entonces me pregunté que es lo que estaba haciendo, Juan era incapaz de esconder los balances para ensuciarme..."¿era incapaz?" Comenzaron a nacer en mí las más terribles suspicacias, descontrolado comencé a buscar nuevamente por todas partes, me faltaba el sótano; allí no encontré nada, subí rápidamente la escalera y corrí hasta la puerta de la cocina. Allí me quedé paralizado, reflexionando acerca de todo lo malo que había llegado a pensar de Juan. Pero no podía dejar de pensar en qué hacía aquella hoja allí... Me decidí a confiar en él, después de todo era mi mejor amigo. Logré dejar de pensar en todo aquello que realmente me perturbaba. Terminé de ordenar, revisé que todo esté en orden, las luces apagadas, las puertas y ventanas cerradas, las persianas bajas y finalmente cuando estaba por salir, el timbre me retuvo; atendí por el portero eléctrico, pedían cartones, diarios y papeles; le dije al hombre que me esperara un momento. Fui al revistero tomé parte de lo que en él había lo puse en una bolsa y abrí la puerta para entregárselo; se lo di y el hombre levantó la bolsa para ponerlo en su carrito , la bolsa no soportó el peso y los papeles cayeron al suelo, me agaché para ayudar a levantar las cosas y encontré entre las hojas de diarios y revistas los balances. Ahora estaba seguro Juan sería el nuevo gerente a menos que yo lo impidiera.

martes, 11 de septiembre de 2007

El viejo y el mar


El sol había caído ya cuando el hombre, semi-tendido en el fondo de la canoa tuvo un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezó pesadamente la cabeza: se sentía mejor.
Habían pasado más de cuatro días de su huida. Había amenazado más de una vez con realizar aquella acción desesperada, decía que era la única forma de que su tierra por la que tanto había luchado le reconociera su esfuerzo... Ya no quería seguir viviendo allí, ya no, había llegado a la conclusión de que la tierra estaba contaminada por el ser humano y su inescrupuloso accionar, por eso había decidido pasar el resto de su vida en aquella angosta y fría canoa.
Sufría constantemente el recuerdo de aquella maldita guerra por la que había atravesado hacía ya más de diez años. Su mente se teñía de rojo, su cuerpo comenzaba a temblar y su corazón latía desmesuradamente cada vez que recordaba los cuerpos tendidos sobre la húmeda tierra bañados en sangre; muchos mutilados e impregnados por el terrible silencio de la muerte, otros abrumados por el dolor y la impericia gemían de manera más que elocuente...
El viejo sabía que ya no podría deshacerse de aquella pérfida sensación, pero había decidido comenzar su final allí, sin humanidad de por medio... Pretendía deshacerse de la propia y esperaba disfrutar de cada día como si fuese el primero.
En su tierra había pensado más de una vez en quitarse la vida, pero allí en compañía de la soledad había encontrado cierta tranquilidad que le permitía seguir viviendo... Esa misma tranquilidad era la que lo abandonaba por las noches; y no encontraba con que cobijar la profunda angustia que sentía por estar lejos de aquella ingrata tierra que tanto daño le había causado. Pero de algo estaba completamente seguro, que allí no quería volver...
Había perdido la orientación, su canoa seguía sin rumbo, ya no por su propia voluntad, sino por mera inercia... Esa noche cerrada, de intensa bruma y sin estrellas Hook comenzó a sentirse extraño, al principio incómodo, molesto, y hasta furioso, luego comprendió que algo importante iba suceder. Algo que lo tranquilizaría. Sentía que algo conocido se acercaba... Era inminente... su corazón se estrujó contra su pecho y dejó de latir, sus extremidades se entumecieron... Un rasguido se escuchó en la inmensidad de la noche y la canoa encalló en la arena...

domingo, 5 de agosto de 2007

Poema

ojos abiertos se cierran
pestaña gravitatoria sufre el peso del pensamiento.
y cae, vencida. pendida.

la bandera que se alzaba frente a la vida, se derrumba demoliendo
lo que de ella quedaba en ésta poco fértil tierra.

cuando uno ve, y lo visto lastima, uno se cierra, para dejar de percibir
las sensaciones y las emociones.
escapando de sí mismo, se pierde en su interior, para renacer cuál mariposa,
con un aleteo o dos.

no darnos cuenta, de que cuanto más alejados de nosotros mismos tratemos de estar,
realmente más cerca nos hallaremos de encontrarnos en la inmensidad.

intenta alejarte de la meta final. te irás por el lado contrario, ella te alcanzará,
desdibujándose y volviéndose a dibujar, sin importar a donde vayas.

y no es que te persiga, es que siempre tú mismo la dibujarás, para no errar disválido
y vagabundo sin camino ni destino.

hasta aquel que está perdido, sabe hacia donde va.


Naty muchísimas gracias por permitirme poner tu poema en el blog.

martes, 17 de julio de 2007

Urgente

Instituto de Salud Mental - Contestador:

Gracias por llamar al Instituto de Salud Mental, la compañía más sana para sus momentos de mayor locura.


-Si usted es obsesivo-compulsivo, presione --repetidamente- el número 1

-Si usted es co-dependiente, pídale a alguien que presione el número 2 por usted.

-Si usted tiene múltiples personalidades, presione el 3, 4,5 y 6 al mismo tiempo.


-Si usted es paranoico, nosotros ya sabemos quién es usted, sabemos lo
que hace, lo que hizo, y lo que está por hacer... Cuelgue, su llamada será rastreada y lo acosaremos telefónicamente.


-Si usted sufre de alucinaciones, presione cualquier número en ese teléfono gigante de colores que usted -y sólo usted- ve dando vueltas por el aire.

-Si usted es esquizofrénico, escuche
cuidadosamente y una voz interior le indicara que número presionar.


-Si usted es depresivo, no importa que número marque, nada conseguirá sacarlo de su lamentable situación, se dará cuenta de que no tiene sentido su llamada y colgará.

-Si usted sufre de indecisión, deje su
mensaje después de escuchar el tono, o antes del tono, o después del tono, o durante el tono... En todo caso, espere el tono, o haga lo que quiera.


-Si tiene la autoestima baja, por favor, cuelgue.Todos nuestros operadores están atendiendo a personas más importantes que usted, su llamda es una pérdida de tiempo para toda la humanidad.

- Pero si su crisis se debe a que:

usted votó por KIRCHNER, MENEM, DUHALDE, DE LA RUA + CHACHO ALVAREZ, ALFONSIN, PIDIÓ QUE VINIERAN LOS MILITARES, FESTEJO EL MUNDIAL 78, FESTEJO LA GUERRA GANADA, LLORO LA GUERRA PERDIDA, PIDIÓ QUE SE FUERAN LOS MILITARES, JUGO A LA BICICLETA FINANCIERA, LO AGARRO EL CORRALITO, VIO IRSE A CAVALLO, APLAUDIO QUE VOLVIERA CAVALLO CON SUPERPODERES, VA A VOTAR A FILMUS, TELERMAN, O MACRI... A LA NOVIA DEL PINGÜINO PARA PRESIDENTA, MIRA GRAN HERMANO Y EN LAS PAUSAS MIRA BAILANDO POR UN SUEÑO... JODASE Y CORTE.

Acá atendemos locos, no pelotudos!!!!!!!

(No se desanime, puede presentarse para la próxima elección, a los pelotudos los votamos para presidente)

lunes, 16 de julio de 2007


Relato de una reflexión

Doña Azucena cumplía cada día con su objetivo... decía emprender un viaje todas las tardes, donde nadie más que ella, sus deseos insatisfechos, miedos e inseguridades la acompañaban. Su travesía comenzaba en la oscuridad, una oscuridad muy particular... oscuridad invisible a los ojos de cualquiera, pero no a los de aquella anciana que veía en las sombras del olvido el reflejo de una “vida” que jamas había sido...
La Doña -como le decían sus hermanas- decía haber muerto... exclamaba siempre: “el día en que no lo vi nacer, el mismo día, mi vida se arraigó a la muerte, y como una enredadera que asfixia y oprime a un árbol, mi vida acabó...”
Azucena no tenía edad, su rostro cansado expresaba una vida colmada de muerte y sufrimiento...
Hija de un mundo cruel y despiadado, madre de nadie y abuela de quién sabe que precioso ser, reclamaba para sí tan sólo lo que le correspondía...
Aquel viaje que emprendía era signo de una dolorosa y esperanzada búsqueda altruista que renovaba en ella algún minúsculo lugar de luz dentro de tanta penumbra, y lúgubres recuerdos...
El 30 de abril Azucena moría... Fernando la descubría, y la anciana, antes muerta en vida, volvía a la vida...



A 30 años de comenzada su lucha, un pequeño “homenaje”, para ellas que prodigan el amor y el perdón, la búsqueda de la verdad y la vida, luego de tanto atropeyo y manoseo, de tanta burla y menosprecio... para ellas... mi humilde reconocimiento, para “las madres del amor”.

domingo, 15 de julio de 2007

Relato





Baco, barca y un barco a la imaginación.

Un momento de distracción y mi barco comenzó a tomar rumbo inesperado. En el interior Ana me llamaba: “ La cena está lista”. Yo no podía creerlo, iba a comer... por dentro los retorcijones del hambre comenzaban a menguar y por el contrario la alegría y la ansiedad parecían adueñarse de todo mi ser... Sentado a la mesa y esgrimiendo una sonrisa casi desesperada, Ana me autorizó a que comiera. Probé bocado y no sé si fue el hambre o la ansiedad, pero me sentí volver a nacer. Esa textura tan suave de color verde, un tanto húmeda y muy bien condimentada, me hacía comenzar a dudar que Baco se hiciera presente allí. En aquel estado de embriaguez, le pregunté a Ana por aquel delicioso y tan extraño plato. Ella me dijo que era “cola de rana”, una receta de barca de su abuela... a lo que yo respondí incrédulamente con un coro de carcajadas. Me miró de manera desafiante. Acercó la pava y el mate hacia ella, cebó uno y se lo tomó... de repente percibí en el ambiente algo muy extraño: todo comenzaba a moverse y una cosa se transformaba para dar paso a la que se encontraba al lado, de esta manera observé aterrado que la cabeza de aquella mujer comenzaba a rodar al mejor estilo balón pie. Buscando respuestas salí del interior del barco, pero todo seguía igual, el cielo se hizo mar y el mar viento... y en la inmensidad de aquel encantador cielo escuché un chillido que parecía venir del mástil, efectivamente levanté la mirada y hallé un alce incrustado por los cuernos en aquel mástil.
El viaje había sido largo, pero por fin la ciudad que vería nacer a Gaudí dejaba entrever su paisaje urbano. La rambla y el predio donde años más tarde se construiría la Sagrada Familia nos daban la bienvenida a mí y a mi más amiga en todos mis viajes... Barcelona ya era un hecho...

sábado, 14 de julio de 2007

¿Es noticia o relato creado?


Un reconocido empresario mató a su esposa, destacada artista.


Roberto Fernández terminó con la vida de Josefina Ríos de dos disparos. Luego se entregó a la policía.
El esposo de la famosa escultora salió a las 11 de la mañana de su departamento, de la calle Alvear 3030 con una bolsa; con aspecto desprolijo y una actitud sumamente calma.

De esta manera fue detenido sin problemas por la policía que esperaba en la puerta del edificio.
El propietario de una de las empresas más importantes del país, fue llevado a la comisaría donde luego de confesar haberle disparado tres veces en la cabeza a su esposa, debió ser internado gracias a un infarto.
El juez Velázquez, quien lleva adelante la causa, autorizó el allanamiento del departamento. De esta manera Alcides Gómez, encargado del edificio, acompañó a la policía hasta el décimo piso, donde la policía llevó a cabo los informes. En la sala de estar del apartamento (muy amplio y lujoso), se encontraba el cuerpo de la mujer y sobre el mismo los vidrios de una de las ventanas contra la cual golpeó al caer.
Si bien Fernández habría disparado tres veces contra su cónyuge se sospecha que la tercera bala, habría sido pensada para su propia muerte luego del crimen.
El empresario falleció esta mañana en la clínica Saint Mbomé (en capital federal). Según la policía las causas del crimen se debieron al divorcio que la artista exigía constantemente a su pareja.
A pesar del gran momento profesional que atravesaba la renombrada artista, se sabe que su matrimonio estaba desde hace ya unos cuatro meses pendiendo de un hilo debido al conocido romance entre su marido y la secretaria de éste. Además, allegados al matrimonio sostienen que Fernández había comenzado a consumir alcohol de forma descontrolada debido a los malos tiempos que atravesaba su empresa.

Nieve

Intrépida Germania


Terminé de empacar y me dispuse a emprender mi gran aventura: las rutas de aquella antigua nación, Alemania. Mochila al hombro y a la terminal a elegir destino.
El primer y único pueblo en darme la bienvenida fue Merlperts. Un pequeño condado ubicado justo en el centro de la región de Hessen a unos cien kilómetros de la ciudad de Frankfurt, cuna del ilustre Johann Wolfgang von Goethe. En aquel pueblo me esperaba Florian un viejo cliente y amigo de mi padre. Él sería quien me pasearía por aquella miniatura urbana, a la que sus novecientos habitantes llamaban ciudad. Mi estancia en casa de Florian duró tres semanas, debido a las intensas tormentas de nieve que provocaban la anegación de las rutas. Aquellos serían los primeros días de un invierno devastador para mí...
Como buen anfitrión Florian me paseó por los lugares más típicos de aquella “ciudad”, primero fue la iglesia, luego la municipalidad y el único museo dedicado a los grandes inventos y personalidades de Merlperts... y por último el famoso patio cervecero que en los primeros días de octubre inundaba el aire de la mejor cerveza del país, según decían los lugareños. Entre inventos, religión y cerveza transcurrió la primera semana en aquella monstruosa miniatura urbana.
Los días transcurrían lentos y el invierno cada vez se hacía más encarnizado. Tal era el frío y la cantidad de nieve que nos era imposible salir de la casa, así fue que acorralados por el blanco, pasamos las dos últimas semanas al calor del fuego.
Sin saberlo me adentraba en mi último día... Aquel hombre que días antes me había recibido sería el mismo que tiempo después no se despidiera...
El clima comenzaba a impacientarme, ni una gota de sol podía filtrarse por entre el espeso gris de las nubes. Esa mañana me levanté con enorme energía e iniciativa, lo sabía ya no quería estar allí, ya no podía estar allí, tenía la certeza de que en otro lugar y tiempo me esperaban grandes acontecimientos... Entonces me dispuse a salir de aquella “cueva” como fuese... Florian ya no estaba,... pero la nieve se hacía presente en cada espacio. Las puertas estaban cerradas, colmadas de nieve, las ventanas parecían no soportar la presión de aquellas espesas pompas de frío. Me encontraba bajo toneladas de nieve. Ya nada me impacientaba, había resuelto como salir de allí...
Ahora entre el cielo y la tierra, Virgilio me esperaba y con él otro arduo camino por recorrer...

viernes, 13 de julio de 2007

La amistad: proceso y no fenómeno

Desanudo la vergüenza y comienzo con un "¿disculpa no me dirías la hora?", respuesta, y una nueva persona se hace consiente en mi vida. un acto voluntario, una decisión pone de manifiesto el encuentro de las personas...el destino, la vida o lo que algunos ingenuamente llaman "casualidad". Casualidad, causalidad como sea nos plantea el desafío de querer al otro y valorarlo en relación a las diferencias para con nosotros.
El laburo de amigo es muchas veces el menos reconocido, pero el más gratificante, quizá por esto la verdad amistad es como la vida: se pierde sólo una vez, en el momento de morir...Se trabaja de lunes a lunes las 24 horas, y se disfruta como ninguno; se sabe que es puramente vocacional y requiere de un esfuerzo desmedido, proporcional al disfrute, que se encuentra en tal actividad.
Me dijeron una vez: "el amigo es siempre el protagonista en una amistad y no la amistad". Entonces no estaría para nada errado pensar que la única manera de poseer un amigo es serlo.
Este fenómeno es observable principalmente en la cotedianeidad de la vida, mucho más fácil es ser amigo en los momentos difíciles que en circunstancias, de vida repetidas y rutinarias, puesto que es allí donde el protagonista demuestra toda su creatividad y pervivencia. Es allí donde se resguarda la amistad del hastío, y se re dimensiona; deja de ser un simple fenómeno aislado único e irrepetible, para formar parte de un proceso concreto, continuo y temporal.
Probablemente la vida sería notablemente más fácil sin amigos...no obstante no siempre el camino más fácil es el camino más enriquecedor y fructífero; de alguna manera la amistad es la fruta que ha de madurar, cuidarla depende de los amigos.

Más de mil palabras, una imagen y un concepto profundamente peligroso.


Globalizar y Globalización: peligro, dependencia, y una tarea; la de humanizar, este proceso histórico, que hoy se comporta de forma destructiva.

En la actualidad la globalización es considerada como un "fenómeno" propio, natural e insoslayable del mundo en que vivimos.
Suelen escucharse comentarios como "la globalización nos acerca, es increíble, en un segundo podes estar del otro lado del mundo." Esta versión globalizada de globalización es, por lo tanto la imperante. En un mundo de profundas asimetrías, en el cual las naciones ricas son cada vez más ricas y las naciones pobres cada vez más pobres, sometidas al yugo imperial hegemónico- el concepto de globlaización debe ser redefinido, no como un "fenómeno" contemporáneo natural, inocente y desinteresado; más bien todo lo contrario. Esta globalización no es más que el reflejo de acciones deliberadas, estrategias de una minoría enriquecida hasta las venas que no se conforma con lo que tiene, y encuentra satisfacción en el arrebato, el robo, la des-culturizacion de los que menos tienen, con el fin de adiestrar el famélico caballo tercer mundista, para, a su vez maximizar sus beneficios. Pero mi intención no es sólo sentenciar las inescrupulosas acciones de estos oligarcas..., sería simplista y de muy poca monta buscar solamente afuera el motivo de los propios problemas. Si bien condeno y otorgo cierto grado de culpa, a este sistema desigual, es sabido que la solución no se encuentra fuera, sino dentro... De este modo estamos obligados (si acaso queremos modificar el rumbo) a nutrir las fuerzas endógenas, las fuerzas internas propias de nuestro país, dejando de lado la imitación de modelos de otros países, y comenzando siempre desde el interior, hacia el exterior para encaminar el país y el mundo en donde vivimos.
La globalización de hoy no hace más que acercar a los que más cerca se encuentran de los medios de producción de este "fenómeno"¿ pero cómo demostrar que no estamos hablando de un simple "fenómeno", sino de todo un proceso que se viene gestandoya desde el periodo mercantilista ? Un simple ejemplo puede servir para constatar nuestras aceveraciones. Durante la etapa mercantilista (en la cual comenzaban a constituirse los Estados Nación) el comercio ultramarino fue creciendo. El interés por nuevas rutas de comercio y el gradual aumento de la tecnología (por ejemplos de las naves de expedición), desde aquellos años mercantilistas (siglo XVI, XVII, y la primera mitad del siglo XVIII), pasando por las revoluciones industriales, hasta llegar a la actualidad, dan cuenta de la globalización como proceso, deliberado y ejecutado a partir de los intereses de la Europa occidental, más precisamente de Inglaterra - y posteriormente, en el siglo XX ejecutado por su discípulo más aplicado: EE.UU-.
Entendiendo entonces a lo que nos enfrentamos, podremos transformar esta asimétrica globalización, y darle una utilización acorde con las circunstancias y desafíos que nos presenta el mundo. Para lograrlo, es indispensable que este proceso deje de ser utilizado como la nueva forma de colonización, sin duda más sutil e indirecta, pero igualmente destructiva; por esto es importante preservar la propia cultura y no habilitar la homogeneidad cultural impuesta por la actual globalización.
El desafío es claro: humanizar el proceso de la globalización, lograrlo depende de todos...

Relatar es como vivir, imponderablemente sorprendente.



Esta página, no es más que la posibilidad encontrada para expresar, pequeños relatos que, a mi entender, reflejan una realidad objetiva investida de mi propio estilo.
Este blog es la posibilidad concreta de escribir, de jugar a escribir, y de comenzar con la práctica del periodista.