Desanudo la vergüenza y comienzo con un "¿disculpa no me dirías la hora?", respuesta, y una nueva persona se hace consiente en mi vida. un acto voluntario, una decisión pone de manifiesto el encuentro de las personas...el destino, la vida o lo que algunos ingenuamente llaman "casualidad". Casualidad, causalidad como sea nos plantea el desafío de querer al otro y valorarlo en relación a las diferencias para con nosotros.
El laburo de amigo es muchas veces el menos reconocido, pero el más gratificante, quizá por esto la verdad amistad es como la vida: se pierde sólo una vez, en el momento de morir...Se trabaja de lunes a lunes las 24 horas, y se disfruta como ninguno; se sabe que es puramente vocacional y requiere de un esfuerzo desmedido, proporcional al disfrute, que se encuentra en tal actividad.
Me dijeron una vez: "el amigo es siempre el protagonista en una amistad y no la amistad". Entonces no estaría para nada errado pensar que la única manera de poseer un amigo es serlo.
Este fenómeno es observable principalmente en la cotedianeidad de la vida, mucho más fácil es ser amigo en los momentos difíciles que en circunstancias, de vida repetidas y rutinarias, puesto que es allí donde el protagonista demuestra toda su creatividad y pervivencia. Es allí donde se resguarda la amistad del hastío, y se re dimensiona; deja de ser un simple fenómeno aislado único e irrepetible, para formar parte de un proceso concreto, continuo y temporal.
Probablemente la vida sería notablemente más fácil sin amigos...no obstante no siempre el camino más fácil es el camino más enriquecedor y fructífero; de alguna manera la amistad es la fruta que ha de madurar, cuidarla depende de los amigos.
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